dissabte, 4 d’abril de 2015

"Mataró, la ciutat llegendària" un reportatge de la Vanguardia


En aquest bloc hem treballat sobre una de les grans curiositats de la nostra ciutat, l'existència vora muralles de nombrosos hipogeus carrer Barcelona i les curiositats i misteris que la imaginació hi pot concebre. Ara en aquest reportatge de la Vanguardia se'n fan ressò. Sembla que també es prepara pròximament una exposició a Can Palauet, seguirem atents a les novetats sobre el tema i a les investigacions entorn als seus misteris. 

Una intervención arqueológica en el subsuelo de la plaza Gran de Mataró, en busca de lo que la memoria popular define como una misteriosa cavidad subterránea de grandes dimensiones, avalada por modernos sondeos geofísicos, ha contribuido a alimentar la leyenda sobre numerosas galerías y túneles subterráneos bajo la ciudad. La investigación ha aportado veracidad a estas fábulas y ha propiciado un hallazgo sorprendente.

Sólo en el núcleo antiguo de la capital del Maresme se han catalogado hasta 62 hipogeos, galerías subterráneas excavadas en el subsuelo durante el siglo XVI. Se trata, según Ramon Reixach, concejal, historiador y presidente del Consell del Patrimoni Històric, de construcciones subterráneas de época moderna a las que se accede desde una vivienda particular o edificio público, mediante un túnel de unos 60 cm. de ancho por 1,70 metros de altura, con fornículas -supuestamente para colocar lámparas-, y que desciende entre 10 y 13 metros de profundidad a través de unas escaleras que abocan a un corredor angosto. Este lleva a una cámara final de unos tres metros de diámetro, con bancales corridos excavados. "Las grutas respetan la estructura del hipogeo clásico", detalla Antonio Di Meo, arquitecto que cataloga estas insólitas construcciones, elaboradas con arcos de vuelta que, sin ningún tipo de duda, fueron cimentadas por los mismos poceros expertos en construir las minas de agua.

Los primeros hipogeos detectados en Mataró son del siglo XV pero la mayoría datan del siglo XVI, "momento en el que surge la actual ciudad", detalla Reixach, ya que la presencia romana discontinua propició que la antigua Iluro fuera abandonada hasta que se estableció una villa, momento en el que surgen estas grutas "en las casas de alto nivel social", y que se han mantenido activas 300 años. En 1500, Mataró apenas contaba con 2.000 habitantes entre murallas, la mayoría de los cuales se dedicaban a las explotaciones vitivinícolas.

Son varias las teorías que abonan el misterio de estas peculiares construcciones subterráneas. Según el historiador Ramon Reixach, podían ser lugares de reunión, pero también las típicas fresqueras para mantener los alimentos en buen estado de conservación, "ya que en los hipogeos la temperatura se mantiene estable, entorno a los 13º" todo el año. "Hay quien habla que eran escondites ante los ataques de los piratas" y otros que se utilizaban para esconder contrabando. Incluso asocian los hipogeos a reminiscencias precristianas de culto a las ánimas de los difuntos "como los lararium romanos, altares dedicados a los muertos, una especie de santuarios familiares".

Se entendería la presencia de estas construcciones en el contexto urbano de Mataró, una ciudad muy próspera durante del siglo XVI, con viviendas unifamiliares de planta y piso con el típico portal circular que aún persiste en los núcleos urbanos, construidas entre murallas que cerraban el perímetro ante los ataques de los piratas. Era imperativo legal mantener la protección sobre el monopolio de la corona, "el vino que desde Mataró se enviaba a las galeras". Cuenta Reixach que se ha documentado que vino -de muy baja calidad- elaborado en Mataró sirvió para saciar a las tropas de los Reyes Católicos que mantenían el asedio a Granada. Después, estos hipogeos se podían haber utilizado para instalar alambiques con los que el vino destilaba aguardiente, un licor muy preciado y valorado que se llegó a exportar a los mares del norte. Los viñedos fueron el inicio de la riqueza de las familias rurales cuyos herederos invirtieron en la industria textil. convirtiéndose en los protagonistas de la gran revolución industrial.

En Mataró, según el arqueólogo municipal, Joaquim García, sobre estos "elementos desconocidos" catalogados como Bien Cultural de Interés Local, se ha empezado a recopilar información "hace cuatro meses" para unificar las noticias dispersas que se han transmitido de generación en generación. El primer elemento que se conserva sobre los hipogeos es un escrito de 1956, pero sin que hasta hoy se haya abierto una línea de investigación. Con posterioridad, se profundizará en los archivos y se analizarán las intervenciones arqueológicas en las que podrían haber aparecido más grutas subterráneas para "desvanecer las dudas cronológicas y funcionales".

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